Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés Saint-Patrick cuenta entre sus habitantes —y éstos son los más ricos— los prenderos de origen judÃo. En casa de éstos es donde se compran esos antiguos pertrechos que componen los vestidos usuales de los Paddy de la clase baja, camisas llenas de piezas, faldas hechas jirones, pantalones remendados con retazos heteróclitos, sombreros de hombre indescriptibles, sombreros de mujer adornados de flores. Allà también se empeñan los harapos por algunos peniques, que los borrachos y borrachas se beben pronto en los «inns» de la vecindad, donde se venden el whisky y la ginebra. Estas tiendas atrajeron la atención de Hormiguita.