Aventuras de un niño irlandés
Aventuras de un niño irlandés Uno de los más ardientes deseos de Sissy era ver aparecer en el umbral de la puerta al primer fogonero del Vulcan. ConocÃa la conducta de Grip en los años pasados en la Ragged-School. SabÃa que habÃa ejercido las funciones de protector con el niño escapado a las brutalidades de la Hard. Cuanto ella habÃa hecho por defender a Hormiguita contra esta horrible mujer, Grip lo habÃa hecho para defenderle de Carker y su banda. Además, sin la abnegación de aquel valiente mozo, el pobre niño hubiera perecido en el incendio de la escuela. Grip podÃa, pues, contar con una buena acogida cuando regresase. Pero las necesidades comerciales prolongaron el viaje, y el año 1886 terminó sin que el Vulcan hubiese tocado los parajes del mar de Irlanda.
Por lo demás, la fortuna seguÃa. El inventario de 31 de diciembre dio resultados superiores a los precedentes. El haber de la casa era de más de dos mil libras, lo que fue reconocido como exacto por mister O’Brien. El honrado comerciante felicitó al joven dueño, recomendándole que procediese siempre con extrema prudencia.
—Con frecuencia, es más difÃcil conservar que adquirir —dijo devolviéndole el inventario.