Aventuras de un niño irlandés

Aventuras de un niño irlandés

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Tiene razón —respondió Hormiguita—; y crea que no me dejaré arrastrar. Lamento, no obstante, que el dinero depositado en el Banco de Irlanda no tenga un empleo más lucrativo. Es dinero que duerme, y cuando se duerme no se trabaja.

—No, se reposa, y el reposo es tan preciso al dinero como al hombre.

—Sin embargo, mister O’Brien, si se presentase alguna ocasión…

—No bastaría que fuese buena; preciso sería que fuera excelente.

—Conformes; y en ese caso, estoy seguro que usted sería el primero en aconsejarme…

—¿Aprovecharla? Ciertamente; a condición que entrara en el género de tus negocios.

—Así es como yo lo entiendo, mister O’Brien, y jamás se me ocurrió la idea de arriesgarme en operaciones de las que nada entiendo. Pero obrando con prudencia, se puede buscar el modo de extender el comercio.

—Y en tales condiciones yo lo aprobaría. Y si tengo noticias de algún negocio de toda seguridad… Sí… Tal vez… En fin, veremos.

Y en su prudencia, el antiguo comerciante no quiso decir más.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker