Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Shandon no pudo dar crédito a sus ojos; pero antes de averiguar el contenido de tan extraña correspondencia, mandó llamar al doctor, a James Wall y al contramaestre, y les mostró la carta.
—¡Es curioso! —dijo Johnson.
—¡Es magnífico! —gritó el doctor.
—¡Al fin —exclamó Shandon— conoceremos el secreto…!
Y con mano rápida rompió el sobre y leyó lo que sigue:
«Comandante:
»El capitán del Forward está satisfecho de la sangre fría, habilidad y arrojo de que vuestros marineros, vuestros oficiales y vos habéis dado pruebas en las últimas circunstancias, y os ruega manifestéis por ello a la tripulación su reconocimiento.
»Dirigíos derecho al Norte hacia la bahía de Melville, y desde allí haced todo lo posible para penetrar en el estrecho de Smith.
»El capitán del Forward, K. Z.
»Lunes, 30 de abril, atravesando el cabo Walshingham».
—¿Nada más? —exclamó el doctor.
—Nada más —respondió Shandon.
La carta se le cayó de las manos.