Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras —En cuanto a vosotros, señores —añadió dirigiéndose a Wall y a Johnson—, no podÃa prometerme la ayuda de oficiales más distinguidos por su denuedo y su experiencia.
—Capitán, soy vuestro —respondió Johnson—; y aunque vuestra aventura me parece algo atrevida, podéis contar conmigo hasta la muerte.
—Y conmigo lo mismo —dijo James Wall.
—En cuanto a vos, doctor, sé lo que valéis.
—Pues sabéis más que yo —respondió el doctor.
—Ahora, señores —repuso Hatteras—, bueno es que sepáis sobre qué hechos incontestables se apoya mi pretensión de llegar al Polo. En 1817, el Neptune, de Aberdeen, se dirigió al norte de Spitzberg hasta los 82°. En 1826, el célebre Parry, después de su viaje a los mares polares, partió igualmente de la punta de Spitzberg, y con barcas-trineos subió a ciento cincuenta millas hacia el Norte. En 1853, el capitán Inglefield penetró en el estrecho de Smith hasta las 78° 35′ de latitud. Todos esos buques eran ingleses y estaban mandados por ingleses como nosotros.
Hatteras hizo una pausa.