Aventuras del capitan Hatteras
Aventuras del capitan Hatteras Tomada esta resolución, el doctor sintió mucho separarse de su digno amigo, pero tuvo que reconocer que Hatteras hacía bien en obrar como obraba.
Los otros dos compañeros de viaje fueron el carpintero Bell y Simpson. El primero, muy sano y robusto, bravo y servicial, debía prestar grandes servicios para acampar en la nieve; el segundo, aunque menos resuelto, se resignó, sin embargo, a formar parte de una expedición donde podía ser muy útil en su doble calidad de cazador y pescador inteligente.
El destacamento se compuso, pues, de Hatteras, de Clawbonny, de Bell, de Simpson y del fiel Duck; había, por consiguiente, que alimentar cuatro hombres y siete perros. Las provisiones se habían calculado en consecuencia.