De la Tierra a la Luna
De la Tierra a la Luna —Pero cierta —respondió Barbicane—. La atracción es tan grande en aquel astro enorme, que un objeto de peso de 70 kilogramos en la Tierra, pesarÃa 1,930 en la superficie del Sol. Un sombrero, 10 kilogramos; tu cigarro media libra—Y en fin, si tú cayeras al suelo en el continente solar, no podrÃamos levantarte, porque tu peso serÃa de 2,500 kilogramos.
—¡Diablo! —exclamó Miguel—. SerÃa Menester entonces llevar consigo una cabria. Pues bien, amigos mÃos, contentémonos por hoy con la Luna allà a lo menos haremos un buen papel. Más adelante veremos si nos conviene ir al Sol, donde no puede uno beber sin el auxilio de un cabrestante para llevarse la copa a los labios.
IX
Consecuencias de una desviación