El Chancellor
El Chancellor SE PROCURA CEGAR LA VÍA DE AGUA. — REFRESCA EL VIENTO. — EL BUQUE SE VA HUNDIENDO. — EL MARINERO OWEN
Del 2 al 3 de diciembre.
CONTINUAMOS luchando heroicamente durante veinticuatro horas más, y conseguimos impedir que el nivel del agua suba en el interior del buque; pero es indudable que ha de llegar el momento en que las bombas no podrán sacar una cantidad de agua igual a la que penetra por la fractura del casco.
El capitán Kurtis, que no descansa un momento, hace personalmente este dĂa un nuevo reconocimiento en la bodega, acompañado por el carpintero, el contramaestre y por mĂ. Se quitan del lugar que ocupan, varias balas de algodĂłn, y, prestando oĂdo, percibimos una especie de gluglĂş, que debe producirlo la reapertura de la vĂa de agua, si es que no obedece a una dislocaciĂłn general de todo el casco, porque no se puede averiguar exactamente. En todo caso, Roberto Kurtis va a tratar de hacer el casco más impermeable a popa envolviĂ©ndolo exteriormente con velas embreadas, con lo que quizá consiga interceptar toda comunicaciĂłn, a lo menos provisionalmente, entre el exterior y el interior. Si se detiene momentáneamente la entrada del agua, se podrá trabajar con mayor eficacia con las bombas y levantar el buque.