El Chancellor

El Chancellor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La distribución de los víveres la efectuará el contramaestre cada mañana, a las diez horas. Cada uno recibirá para el día su ración de bizcocho y de carne: la consumirá cuando y como le convenga. En cuanto al agua, por falta de utensilios suficientes para recogerla, ya que tenemos sólo el hervidor y la taza del irlandés, será distribuida dos veces al día, a las diez de la mañana y a las seis de la tarde: cada uno deberá beberla inmediatamente.

Hay que observar también que tenemos otras posibilidades que pueden aumentar nuestras reservas: la lluvia, que nos daría el agua, y la pesca, que nos proporcionaría peces. Por eso preparamos dos barricas vacías que están dispuestas para recibir el agua de lluvia. En cuanto a las artes de pesca, los marineros se ocupan de prepararlas, con el fin de poner algunas líneas de arrastre provistas de anzuelos.

Tales son las disposiciones tomadas. Han sido aprobadas y serán rigurosamente mantenidas. Solamente observando una regla tan severa podemos esperar escapar de los horrores del hambre. ¡Demasiados ejemplos nos enseñan a ser previsores, y si estamos abocados a las últimas privaciones, no será por culpa nuestra si no porque la suerte nos habrá abandonado!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker