El Chancellor
El Chancellor SE AMARRA EL MÁSTIL. — DESESPERADA SITUACIÓN DE WALTER.— CAÑAS DE PESCAR.— ¿CÓMO CEBARLAS?
Del 23 al 30 de diciembre.
DESPUÉS de la tempestad, el viento viro al nordeste, y se conserva fresco. Hay que sacar provecho de esta situación, ya que tiende a acercarnos a la costa. El mástil, restablecido en su sitio por Daoulas, es sólidamente sujetado, la vela es largada en la verga, y la balsa marcha viento en popa a razón de dos millas a dos millas y media por hora.
Nos ocupamos también de reajustar la espadilla, que esta fabricada por medio de un palo y una tabla ancha. Mal que bien funciona aceptablemente; aunque para la velocidad que el viento imprime a la balsa, no es necesario un gran esfuerzo para manejarla.
La plataforma también es reparada con cabos y cuñas, que unen las tablas desjuntadas. La borda de babor arrancada por el mar, es reemplazada y así nos libra de los embates del agua. En una palabra, todo lo que es posible hacer para consolidar este conjunto de mástiles y de vergas ha sido hecho, pero el peor peligro no es ese.