El Chancellor

El Chancellor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Señor Letourneur —le digo, estrechándole la mano—, no perdamos la esperanza. Algún buque…

—No vengo —dice el padre, interrumpiéndome—, no vengo a pedir a usted consuelos vulgares. No pasará ningún buque, bien lo sabe usted. Se trata de otra cosa. ¿Cuántos días hace que mi hijo, usted y los demás no han comido?

—El 2 de enero se concluyó el bizcocho —respondo, asombrado de su pregunta—; estamos a 6, es decir, de modo que hace cuatro días que…

—Que no han comido ustedes —interrumpe el señor Letourneur—. Pues bien, yo llevo ocho sin comer.

—¡Ocho días!

—Sí, he economizado para mi hijo.

Al oír esto, se me inundaron los ojos de lágrimas y me apodero de las manos de Letourneur, que apenas puede hablar. Lo miro… ¡ocho días!

—Señor Letourneur —le digo al fin—, ¿qué quiere usted de mí?

—Silencio, no hable usted tan alto; es preciso que nadie nos oiga.

—Bien; diga usted lo que desea.

—Quiero —dijo bajando la voz—, deseo que ofrezca usted esto a Andrés…

—¿Pero usted no puede dárselo?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker