El Chancellor

El Chancellor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los Letourneur, la señorita Herbey y yo nos hemos ocultado bajo la tienda, y no hemos querido presenciar el horrible espectáculo. Era ya demasiado lo que veíamos.

Andrés Letourneur quería arrojarse sobre los antropófagos y arrancarles los horribles restos del cadáver, habiéndome visto obligado a luchar con él para contenerlo.

Y, sin embargo, aquellos desdichados tenían derecho a hacer lo que hicieron, porque Hobbart estaba muerto, no lo habían matado ellos, y, como dijo un día el contramaestre, «más vale comer un muerto que un vivo».

¡Quién sabe si esta escena no es más que el prólogo de algún drama abominable que más tarde ensangriente la balsa!

He hecho todas estas observaciones a Andrés Letourneur, pero no he logrado calmar el horror que en él ha llegado a su colmo.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que estamos muriéndonos de hambre, y que ocho de nuestros compañeros van quizás a librarse a ese precio de una muerte espantosa.

Hobbart, gracias a las provisiones que había ocultado, era el más sano de todos, sin que ninguna enfermedad orgánica hubiera alterado sus tejidos, y había, por consiguiente, cesado de vivir en plena salud. ¿Pero a qué horribles reflexiones me llevaba mi espíritu?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker