El Chancellor
El Chancellor Y ahora, después de tantos infortunios sufridos en común, después de tantos peligros de que nos hemos librado milagrosamente, digámoslo así, ¿no es natural que una indestructible amistad una entre sí a los pasajeros del Chancellor? En cualquiera circunstancia y por lejos que la suerte los lleve a uno de otro, ¿es posible que se olviden mientras vivan? Roberto Kurtis es y será siempre el amigo leal de sus compañeros de infortunio.
La señorita Herbey deseaba retirarse del mundo y consagrar su vida al cuidado de los que padecen.
—¿Pero mi hijo, no es también un enfermo? —le ha preguntado el señor Letourneur, y ha accedido a quedarse a su lado.
La señorita Herbey ha encontrado un padre en el señor Letourneur y un hermano en su hijo Andrés.
Este hermano se convertirá pronto en esposo de la virtuosa joven, cuya felicidad, muy merecida por cierto, deseamos cordialmente.