El Rayo verde
El Rayo verde —A menos que este verde no suceda naturalmente al rojo del disco, desaparecido en el mismo instante, pero del que nuestra retina conserva la impresión, porque, en óptica, el verde es su color complementario.
—¡Ah, señor Ursiclos, sus razonamientos cientÃficos…!
—Mis razonamientos, señorita Campbell, están de acuerdo con la naturaleza de las cosas —contestó Aristobulus Ursiclos—, y precisamente me propongo publicar una memoria sobre este tema.
—¡Vámonos, tÃos! —exclamó la señorita Campbell, visiblemente irritada—. ¡El señor Ursiclos, con sus explicaciones, acabarÃa por estropear totalmente mi Rayo Verde!
Entonces intervino Olivier Sinclair.
—Señor Ursiclos —le dijo—, creo que su memoria sobre el Rayo Verde será de lo más curioso, pero permÃtame que le proponga otro tema, seguramente más interesante todavÃa.
—¿Cuál, señor Sinclair? —preguntó Aristobulus Ursiclos con aire retador.
—Usted no debe ignorar, caballero, que algunos sabios han tratado cientÃficamente esta cuestión tan palpitante: De la influencia de las colas de los peces en las ondulaciones del mar.
—¡Caballero…!