El tio Robinson
El tio Robinson —SÃ, la veo —confirmó Robert.
—En efecto —agregó Flip—, esa pequeña humareda es una buena señal, y mientras ascienda en el aire no debemos tener ningún temor por los que se quedaron. Pero si ustedes quieren, mis queridos señores, no proseguiremos mucho más nuestra exploración de este lado. PreferirÃa indagar si esas colinas situadas en el sudoeste son abundantes en caza. No olvidemos que somos cazadores tanto como exploradores y pensemos en la fiambrera.