El tio Robinson

El tio Robinson

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Usted tiene razón, Harry —respondía el capitán—. ¡Yo tampoco veo otro medio de impedir que este miserable nos haga daño más que metiéndole una bala en la cabeza! Y si continúa, Harry, ¡estoy dispuesto a hacerlo! ¡Ah! ¡Si no tuviéramos el viento y las corrientes en contra!

En efecto, el viento que soplaba impetuoso seguía manteniendo al Vankouver fuera de su ruta. El navío se sacudía con violencia. La señora Clifton y sus dos hijos más pequeños no abandonaban la toldilla. Harry Clifton no había juzgado conveniente informar a su esposa acerca de lo que sucedía a bordo para no preocuparla sin necesidad.

El mar estaba tan embravecido y el viento era tan fuerte que el Vankouver tuvo que capear[5] bajo su trinquetilla [6] y sus dos gavias[7] hasta el ojal de abajo. Durante el 21, el 22 y el 23 de marzo no fue posible llevar a cabo ninguna observación. El sol estaba velado por espesas nubes y el capitán Harrisson ya no sabía hasta qué punto del Pacífico Norte el huracán había empujado a su navío. Una nueva preocupación que se sumaba a las que ya lo agobiaban.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker