El tio Robinson

El tio Robinson

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Oh, señor! ¿No tenemos acaso nuestra reserva de galleta y de carne salada?

¡La reserva! El digno marino sabía perfectamente que ese último pedazo de galleta y ese último pedazo de carne eran los que la señora Clifton le había dado cuando emprendió su última excursión al norte de la costa.

—¿Sabe usted, Tío? —le dijo entonces Harry Clifton—, será necesario imaginar alguna otra instalación para nuestro hogar. No podemos dejarlo en un lugar donde el viento amenace constantemente con apagarlo.

—De acuerdo, señor Clifton; ¿pero cómo abrir una chimenea en esta espesa bóveda de granito? He examinado sus paredes y no encontré un solo agujero, ni una sola fisura. Por eso, si usted confía en mí, un día construiremos una casa, una verdadera casa.

—¿Una casa de piedra?

—No, una casa de madera, una casa con vigas y maderos. Ahora que tenemos nuestra hacha, no será difícil, verá usted como su servidor maneja esa herramienta, ¡sólo por haber trabajado seis meses con un carpintero de Búfalo!

—Bueno, mi amigo —respondió el ingeniero—, ya veremos sobre el terreno; por mi parte, no pido otra cosa que trabajar bajo sus órdenes.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker