El tio Robinson
El tio Robinson Para defender aún más las cercanÃas de su campamento, Clifton tuvo la idea de emplear un medio preconizado por Marco Polo y que los tártaros adoptaron para ahuyentar durante la noche con más seguridad los animales peligrosos. El tÃo y él cortaron una cantidad de bambúes; los llevaron al campamento y se pusieron de acuerdo en que tirarÃan a intervalos algunos de esos vegetales sobre los carbones encendidos. La operación comenzó, le siguieron unos estruendos de los que sólo quienes los escucharan podÃan dar crédito. El ruido despertó a Marc y a Robert. Se divirtieron mucho con las detonaciones, que eran lo bastante violentas como para aterrorizar a merodeadores nocturnos. Y, en efecto, la noche transcurrió sin que el merecido descanso de la familia fuera interrumpido por ningún intruso.