El tio Robinson

El tio Robinson

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo 22

El tío Robinson veía colmados todos sus deseos: ¡una isla soberbia, una familia adorada, una pipa y tabaco! Si alguna nave se hubiera presentado en ese momento, con seguridad él habría vacilado en abandonar ese rincón de la tierra.

Y, sin embargo, ¡cuántas cosas faltaban todavía en la pequeña colonia! Harry Clifton no sabía lo que le deparaba el futuro, pero no descuidaría de ningún modo la educación de sus hijos. No tenía ningún libro para poner entre sus manos, pero él, verdadera enciclopedia viva, los instruía sin tregua y a propósito de cualquier cosa, sacando sus mejores lecciones de las enseñanzas de la naturaleza. Al ejemplo le seguía de inmediato el precepto. Las ciencias y principalmente la historia natural, la geografía, luego el estudio de la religión y de la moral eran practicadas todos los días. En cuanto a la filosofía, esa filosofía práctica que dan el recto sentido de la vida y una larga experiencia, ¿quién la habría enseñado mejor que el tío Robinson y a qué profesor de Oxford o de Cambridge él no habría podido darle lecciones? La naturaleza se encarga de enseñar todo a quien sabe comprenderla y el tío era un discípulo perfecto de esa escuela. En cuanto a la señora Clifton, con esa ternura de mujer y dignidad de madre, con su amor que unía a todos en ese pequeño mundo, era el alma de la colonia.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker