El Volcán de oro
El Volcán de oro El alce canadiense es una especie de cérvico de magnífica cornamenta, y aunque antaño era abundante en la comarca regada por el río Yukón, dicho rumiante se ha dispersado bastante desde el descubrimiento de los placeres de Klondike.
Como consecuencia de ese estado de cosas, el alce, sociable por naturaleza, tiende a hacerse más salvaje. Es difícil aproximarse a él y sólo es posible abatirlo en circunstancias muy favorables; su dispersión resulta lamentable, pues su piel es preciosa, su carne excelente, tan estimada como la carne de buey, y su precio alcanza hasta cinco francos la libra en el mercado de Dawson City.
Summy Skim no ignoraba que la desconfianza del alce se despierta fácilmente. El animal está excepcionalmente dotado en cuanto al olfato y el oído. Al menor síntoma de alerta, se escurre con tal rapidez que cualquier intento de persecución resulta inútil, a pesar de que su peso puede alcanzar la novecientas o mil libras. Los dos cazadores tuvieron que tomar las más minuciosas precauciones para situarse de forma que la manada estuviera al alcance de sus fusiles.