El Volcán de oro
El Volcán de oro —Es posible, Lorique, y además, como estamos a cubierto detrás de los árboles, y ellos estarán del otro lado del canal, eso compensará la ventaja que tienen de ser dos contra uno. ¡Si hay una buena ocasión para apuntar y no fallar el tiro, es ésta! ¡No lo olvides, Neluto!
—Puede contar conmigo, monsieur Skim —respondió el indio.
Aquellos preparativos de defensa fueron rápidamente concluidos y sólo quedaba esperar vigilando las cercanÃas.
Asà pues, se colocó una avanzadilla con algunos hombres delante del canal, de manera que pudieran observar toda la base meridional del Golden Mount.
Además, no habÃa nadie en la caravana que no se diera cuenta de la posición. Ya no habÃa más salida que la presa que se habÃa conservado en el orificio de la galerÃa, que era apenas lo suficientemente ancha para que pudieran pasar los animales de tiro. Si habÃa que batirse en retirada y ceder el lugar a los tejanos, sólo se podrÃa salir por aquel estrecho paso para alcanzar la llanura subiendo por la margen izquierda del Rubber Creek. Pero todos mantenÃan la confianza, y lo más seguro serÃa que Hunter no lograra cruzar el canal. En cuanto al paso en cuestión, fue fácil levantar una barricada dejando solamente una abertura que se cerrarÃa en el momento del ataque.