El Volcán de oro
El Volcán de oro Por otra parte, Josias Lacoste habÃa sido siempre, por naturaleza, poco comunicativo, al mismo tiempo que poseÃa un espÃritu aventurero. HacÃa ya más de veinte años que habÃa dejado Canadá para ir a hacer fortuna por el mundo. Soltero, poseÃa un modesto patrimonio que esperaba poder acrecentar mediante la especulación. ¿Se habÃa realizado aquella esperanza? ¿No se habrÃa arruinado, más bien, con aquel temperamento suyo que le llevaba a jugarse el todo por el todo? ¿CorresponderÃan a sus sobrinos, sus únicos herederos, algunas migajas de su herencia?… Es conveniente decir que Summy Skim y Ben Raddle no habÃan pensado nunca en ello y que, una vez muerto, no parecÃa que fueran a pensar en algo más que en el dolor que les causaba la pérdida de su último pariente.