Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos -Pienso lo mismo, capitán, y desde el punto de vista marino, difícil sería encontrar mejor navío. Pero si la campaña se prolongara, tal vez faltarían víveres.
-Llevaremos para dos años, señor Jeorling, y serán de buena calidad. Port Egmont puede suministrarnos todo lo necesario.
-Otra pregunta si usted me permite.
-¿Cuál?
-¿No será preciso aumentar la tripulación de la Halbrane?
Son sus hombres en número suficiente para la maniobra; pero tal vez será preciso atacar o defenderse en los parajes de la mar antártica. No olvidemos que, según la relación de Arthur Pym, los indígenas de la isla Tsalal se cuentan por millares... Y si su hermano de usted William Guy... si sus compañeros están presos...
-Espero, señor Jeorling, que nuestra artillería protegerá a la Halbrane mejor que a la Jane la suya. Pero, a decir verdad, la tripulación actual no es suficiente para nuestra expedición. Así es que me ocupo en reclutar un suplemento de marineros.
-¿Será difícil?
-Sí y no, pues el Gobernador me ha hecho promesas de ayudarme.
-Supongo capitán, que los que acudan se harán pagar.