Esfinge de los hielos

Esfinge de los hielos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Nueve o diez millas de circunferencia - detalle no mencionado por Arthur Pym-, costa abrupta y de difícil acceso, extensas planicies áridas y negruzcas, entre colinas de regular altura; tal es el aspecto que presentaba Tsalal. Lo repito, la ribera estaba desierta. No se veía ni una canoa al largo ni en las ensenadas. Por encima de las rocas no se distinguía humareda alguna, y parecía que en la costa no había habitantes.

¿Qué había, pues, pasado desde once años antes? ¿Tal vez Too-Witt, el jefe de los indígenas no existe?... Pero aun suponiéndolo así, ¿y la población relativamente numerosa?...

¿Y William Guy y los sobrevivientes de la goleta inglesa... Cuando la Jane había aparecido en aquellos parajes, era la primera vez que los de Tsalal veían un navío, así es que la tomaron por un enorme animal; la arboladura, por sus miembros; sus velas, por trajes. Ahora ya debían saber a qué atenerse en lo que a este punto se refería; y si no parecían mostrar gran interés en visitaros ¿a qué atribuir esta reserva?

-¡A la mar el bote mayor!,-ordenó el capitán Len Guy con impaciencia.

Ejecutada la orden, el capitán se dirigió al lugarteniente.

-Jem-le dijo-, haz que bajen ocho hombres con Martín Holt, y que Hunt se ponga al timón, tú quedarás aquí, y vigilarás la tierra el mar.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker