Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Hearne no hizo oposición alguna. Siempre le quedaba el recurso de aconsejar a los demás en mejores circunstancias. El pacto estaba hecho, y para conseguir mis fines hubiera sacrificado mayor suma.
Verdad que no estábamos más que siete grados del polo, austral, y si la Halbrane llegaba a él, no me costarÃa más que 14.000 doláres.
XIX
A primera hora del viernes 27 de Diciembre, la Halbrane puso el cabo al Suroeste.
El servicio de a bordo, marchó como de costumbre, con la misma obediencia y la misma regularidad. Entonces no era ni peligroso ni cansado. El tiempo era siempre bueno y la mar también. Si estas condiciones no transformaban los gérmenes de la insurrección, y yo lo esperaba, no encontrarÃan motivo para desarrollarse, y no habrÃa dificultades. Además, el cerebro trabaja poco en las naturalezas groseras.
Los ignorantes no se abandonan nunca al fuego de la imaginación; encerrados en el presente, el porvenir no les preocupa.