Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Además, podÃa acontecer que, a la hora de la comida, el capitán Len Guy fuese al Cormorán Verde, donde los marinos tienen la costumbre de almorzar y comer durante el tiempo que las escalas duran. Después de pasar algunos meses en el mar agrada cambiar un menu, generalmente reducido a galleta y carne en conserva. Hasta la salud lo exige, y mientras que los vÃveres frescos son puestos a disposición de las tripulaciones, los oficiales comen muy a su placer en la posada. No dudaba yo que mi amigo Atkins lo hubiera dispuesto todo para recibir convenientemente al capitán, al lugarteniente y también al contramaestre de la goleta. Esperé, pues, y hasta muy tarde no me sentó a la mesa; cuando lo hice, sufrà un desengaño.
¡No! Ni el capitán Len Guy ni nadie de a bordo vinieron a honrar con su presencia el Cormorán Verde. Tuve que comer solo, como lo hacÃa desde dos meses antes; pues, como fácilmente se comprende, los clientes de Atkins no se renovaban durante la mala estación.