Esfinge de los hielos
Esfinge de los hielos Como a Arthur Pym, les era preciso, y lo más pronto posible, escapar a aquellas tinieblas, a la falta de aire y a las exhalaciones sofocantes de la tierra húmeda, entonces que, para emplear las palabras de Arthur Pym-, «se encontraban desterrados en los más lejanos confines de la esperanza, y en la condición especial de muertos». Lo mismo que en la colina de la izquierda existÃan laberintos en la de la derecha, y arrastrándose por los sombrÃos corredores, William Guy, Patterson y los demás, llegaron a una cavidad donde la luz y el aire penetraban en abundancia.