Esfinge de los hielos

Esfinge de los hielos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Claro es que la mayor parte del cargamento de la Halbrane había sido abandonado en la caverna, al abrigo de las intemperies del invierno, a disposición de los náufragos, si alguna vez iban a aquel sitio. Una berlinga que el contramaestre había colocado sobre el promontorio no dejaría de atraer la atención de aquellos. Por lo demás, ¿qué navío se atrevería a elevarse a tales latitudes después de nuestra goleta?

Las personas que se embarcaron en la Paracuta eran: el capitán Len Guy, el lugarteniente Jem West, el contramaestre Hurliguerly, el maestro calafate Hardie, los marineros Francis y Stern, el cocinero Endicott, el mestizo Dirk Peters y yo, de la Halbrane, y el capitán William Guy, y los marineros Roberts, Covin y Trinkle, de la Jane. Total, 13: la cifra fatídica. Antes de partir, Jem West y el contramaestre habían tenido cuidado de colocar un mástil en el tercio de nuestra canoa. Este mástil, mantenido por un estay y por obenques, podía sostener una ancha mesana, que fue cortada de la gavia de la goleta. Midiendo la Paracuta seis pies de anchura en el bao principal, se había podido dar algo de cruzamen a esta vela de fortuna.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker