Familia sin nombre
Familia sin nombre El padre de Clary quedó muy sorprendido por esta comunicación y por el modo de hacerla. La vÃspera habÃa visto a sus amigos en Montreal y se habÃan separado sin citarse para el siguiente dÃa. ¿HabrÃan recibido también ellos una carta de igual procedencia que la suya, citándolos en la villa Montcalm? Asà debÃa de ser; pero ¿no podÃa tornarse que fuera alguna maquinación de la policÃa? Esta desconfianza era demasiado justificada por la traición de Simón Morgaz.
Fuese lo que fuese, el señor de Vaudreuil no tenÃa más que esperar la llegada de sus amigos, que le explicarÃan sin duda lo que no comprendÃa de aquella cita singular. Éste fue el parecer de Clary después de enterarse del contenido de la carta, cuya letra examinaba con suma atención. ¡Extraña disposición de su espÃritu! Allà en donde su padre presentÃa una asechanza de sus adversarios polÃticos para sus amigos y para él, la joven creÃa, por el contrario, en alguna poderosa intervención para la causa nacional. ¿Iba a mostrarse por fin la mano que cogerÃa los hilos de una nueva sublevación, que la dirigirÃa llevándola a buen fin?
—Padre mÃo, —dijo—, tengo confianza.