Familia sin nombre
Familia sin nombre Sin embargo, como la cita era para la tarde, el señor de Vaudreuil quiso ir antes a Laval para ver si le daban alguna noticia que motivara la urgencia de la proyectada conferencia, y además para recibir a Vicente Hodge y a sus compañeros cuando desembarcaran en la isla Jesús. Pero en el momento en que iba a dar la orden de enganchar, un criado anunció que una visita acababa de llegar a la villa Montcalm.
—¿Quién es? —preguntó con viveza el señor de Vaudreuil.
—He aquà su tarjeta, —respondió el criado mostrándosela.
El amo leyó el nombre inscrito en el trozo de cartulina, y exclamó:
—¡Es el excelente Sr. Nick! Sea bien venido. Hacedle entrar en seguida.
Un instante después, el notario se hallaba en presencia del señor de Vaudreuil y de su hija.
—¡Vos por aquÃ, Sr. Nick! —dijo el dueño de Montcalm.
—En persona, y pronto a presentaros mis respetos, asà como a la señorita Clary, —respondió el notario.
Y apretó la mano que le tendÃa el señor de Vaudreuil, después de haber dirigido a la joven uno de esos saludos oficiales de que los notarios parecen haber conservado la tradición.