Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Inmóvil, no cabiéndole el corazón en el pecho, pensaba en aquel triste pasado, y en el presente, más triste aún.

—¡Eh! ¿Qué hacéis ahí, caballero? —le gritó un anciano que acababa de detenerse, yendo hacia la iglesia.

Juan, no habiéndole oído, no respondió.

—¡Eh! —repuso el buen hombre—. ¿Sois sordo? No os quedéis ahí, pues si os vieran, sería muy posible que oyeseis algo que no os gustaría.

—¡Eh! ¿Qué hacéis ahí, caballero? —le gritó un anciano.

Juan salió de las ruinas, entró en la plaza, y dirigiéndose a su interlocutor, le preguntó:

—¿Es a mí a quien habláis?

—Sí, señor. Está prohibido entrar en ese sitio.

—¿Por qué?

—¡Porque es un lugar maldito!

—¡Maldito! —murmuró Juan.

Pero esto fue dicho en voz tan baja, que el anciano no pudo oírlo.

—¿Sois forastero, caballero?

—Sí, —respondió Juan.

—¿Y sin duda hará muchos años que no habéis venido aquí?

—Sí… muchos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker