Familia sin nombre
Familia sin nombre —Tres o cuatro piezas de campaña.
—¿Y caballerÃa?
—Sólo un piquete.
—Si tenemos que repartir este efectivo en los condados limÃtrofes, —dijo el coronel Gore—, no será bastante. Es muy probable que tengamos que sentir, señor Gobernador, que vuestra señorÃa haya disuelto las asociaciones constitucionales formadas por los leales; hubiéramos tenido allà algunos centenares de carabineros voluntarios, cuyo concurso nos hubiera sido de gran utilidad.
—No me era permitido dejarlas organizarse, —contestó lord Gosford, pues su contacto con la población hubiera provocado colisiones diarias—. Es preciso, que evitemos todo cuanto pueda ocasionar una explosión. Estamos pisando pólvora, y tenemos que andar con zapatillas de orillo.