Familia sin nombre
Familia sin nombre El Gobernador general no exageraba la gravedad de la situación; era un hombre de gran sentido y de espíritu muy conciliador. Desde su llegada a la colonia había mostrado mucha deferencia para los colonos franceses, teniendo, según ha dicho el historiador Garneau, «cierta alegría irlandesa que se acomodaba muy bien a la canadiense». Y si la rebelión no había estallado todavía, era debido a la circunspección, a la dulzura y a la rectitud que lord Gosford usaba en sus relaciones con sus administrados, pues por naturaleza, lo mismo que por raciocinio, era completamente opuesto a los medios violentos.
La fuerza, decía muchas veces, comprime, pero no reprime. En Inglaterra se olvida demasiado que el Canadá está cerca de los Estados Unidos, y que éstos han acabado por conquistar su independencia. Con gran pesar reconozco que el Ministerio en Londres quiere una política militante, por cuyo motivo, y por el consejo de los comisarios, la Cámara de los Lores y la de los Comunes han adoptado por gran mayoría una proposición que tiende a procesar a los diputados de la oposición, a emplear el dinero del Erario sin comprobación y, a modificar la Constitución de un modo que permita doblar en los distritos el número de electores de origen inglés. Todo esto demuestra poca cordura y dará lugar a que la sangre corra por ambas partes.