Familia sin nombre
Familia sin nombre Sin embargo, cuanto más tiempo pasaba, más viva era la inquietud, pues si bien, la familia Harcher ignoraba que su hijo adoptivo era Juan Sin Nombre, el señor de Vaudreuil y su hija lo sabÃan, y todo lo temÃan para él.
Asà es que quisieron saber por Pedro en qué circunstancias el joven patriota se habÃa separado de sus hermanos y de él cuando abandonó el Champlain.
—Ha desembarcado en el pueblo de Caughnawaga, —respondió el mayor de los hijos Harcher.
—¿Qué dÃa?
—El 26 de Septiembre, a eso de las cinco de la tarde.
—Entonces hace ya nueve dÃas que se separó de vosotros, —dijo el señor de Vaudreuil.
—SÃ, nueve dÃas cabales.
—¿Y no os dijo lo que pensaba hacer?
—Su intención, —respondió Pedro—, era visitar él condado de Chambly, adonde no habÃa ido todavÃa durante nuestra campaña de pesca.
—SÃ, comprendo la razón que le asiste, pero siento que se haya aventurado solo en un terreno que debe de vigilar mucho la policÃa.
—Quise que Santiago y Tony le acompañasen, —replicó Pedro—; pero rehusó.
—¿Y qué pensáis de todo esto, Pedro? —preguntó la señorita Vaudreuil.