Familia sin nombre
Familia sin nombre Durante el trayecto, algunos arrendadores de las cercanÃas, amigos de Tomás, se fueron uniendo a la familia; las filas engrosaban cada vez más, y seguramente que no bajarÃan de cien personas las que llegaron a la iglesia, porque además de los mencionados, algunos forasteros, bien sea por curiosidad o porque no tuvieran otra cosa que hacer, siguieron la comitiva para ver aquel bautizo.
Pedro Harcher fijó su atención en uno de éstos, cuya actitud le pareció sospechosa, pues estaba cierto de que ese intruso no era del paÃs, no habiéndole visto nunca, y hasta se le figuró que procuraba grabar en su memoria la fisonomÃa de los habitantes del cortijo; tanta era la fijeza con que los miraba.
Pedro no se equivocaba, y tenÃa mucha razón en desconfiar de aquel hombre, que era nada menos que uno de los polizontes que habÃan recibido la orden de vigilar al señor de Vaudreuil desde su salida de la villa Montcalm.
Rip, lanzado sobre la pista de Juan Sin Nombre, que se suponÃa oculto en los alrededores de Montreal, habÃa destacado a este agente con expreso mandato de vigilar, no solamente al señor de Vaudreuil, sino también a todos los miembros de la familia Harcher, muy conocida por sus opiniones reformistas.