Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mañana, durante la noche, abandonaré el cortijo de Chipogán y no volveré a aparecer hasta la hora de la lucha. ¡Entonces ya no tendré que ocultarme!

La cara de Juan, que se había animado un instante, tomó de nuevo su calma habitual.

Clary le miraba con una indefinible expresión de tristeza. Hubiera querido conocer mejor la vida del joven patriota.

Pero ¿cómo interrogarle sin herirle, tal vez, con alguna pregunta indiscreta?

Sin embargo, después de tenderle la mano, que él apenas rozó con la suya, le dijo:

—Juan, perdonadme si mi simpatía para vos me hace abandonar una reserva que debiera guardar. Existe un misterio en vuestra vida, un pasado lleno de desgracias… ¡Juan, habéis sufrido mucho…!

—¡Muchísimo! —respondió el joven.

Y como si esta confesión hubiera sido involuntaria, añadió en seguida:

—¡Sí, mucho he sufrido, puesto que todavía no he podido hacer a mi país todo el bien que tiene derecho a esperar de mí!

—¡El derecho de esperar de vos…! —replicó la señorita de Vaudreuil—. ¡El derecho de esperar de vos…!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker