Familia sin nombre
Familia sin nombre El hurón se volvió entonces hacia él, levantó fieramente la cabeza, y con tono todavÃa más imponente dijo:
—¡El jefe de nuestra tribu acaba de ser llamado por el gran Wacondah, el Mitsimanitou de nuestros padres! ¡Cinco lunas hace ya que recorre los felices territorios de las cacerÃas! ¡El heredero directo de su sangre es ahora Nicolás, el último de los Sagamores, y a él pertenece en adelante el derecho de enterrar el tomahawk de paz o de desenterrar el hacha de guerra!
Un largo silencio, producido por la estupefacción, acogió esta inesperada arenga. Bien se sabÃa en el paÃs que el señor Nick era hurón de origen, y que descendÃa de los grandes jefes de la tribu de los Mahogannis; pero nadie, hubiera podido figurarse nunca, y él menos que nadie, que el orden hereditario le llamase para tomar el mando de una tribu india.
En medio del silencio, que ninguno de los presentes se habÃa atrevido a interrumpir, el indio prosiguió en estos términos:
—¿Cuándo querrá mi hermano venir a sentarse al fuego del Gran Consejo de su tribu, revistiéndose con el manto tradicional de sus antepasados?
El que llevaba la palabra en nombre de la Comisión no dudaba, en modo alguno, de que aceptara el notario de Montreal el mando que se le ofrecÃa, y lo presentaba el manto mahoganni.