Familia sin nombre
Familia sin nombre EL FESTÍN
El gran día había llegado ya: el último de las consecutivas fiestas de bautizo; primera comunión y casamiento, que habían llenado de alegría a los hospedados en Chipogán.
El enlace de Rosa Harcher y de Bernardo Miquelon, después de verificarse civilmente por la mañana; se celebraría seguidamente en la iglesia, y por la tarde la comida de boda reuniría a los convidados, cuyo número se había aumentado considerablemente por circunstancias ya conocidas.
Y en verdad que era hora que todo acabara; porque si no, hubiera podido suceder que todos los habitantes del condado de Laprairie, y aun del distrito de Montreal; hubiesen ocupado un sitio en la hospitalaria mesa de Tomás Harcher.