Familia sin nombre
Familia sin nombre Al dÃa siguiente los invitados se separarÃan. El señor y la señorita de Vaudreuil volverÃan a la villa Montcalm; Juan abandonarÃa el cortijo, para no aparecer ya sino el dÃa en que tuviera que capitanear al partido reformista; en cuanto a sus compañeros del Champlain, continuarÃan con su oficio de cazadores, corredores de los bosques, que ejercÃan, como hemos dicho ya, en la estación invernal, esperando la hora de unirse a su hermano adoptivo, mientras que la familia proseguirÃa los acostumbrados trabajos del cortijo. Los hurones irÃan a preparar en Walhatta la entrada triunfal de Nicolás Sagamore para el dÃa en que por vez primera éste fuera a fumar el calumet en el hogar de sus antepasados.
Según hemos visto ya, el Sr. Nick se hallaba poco satisfecho de los homenajes que se le prodigaban, estando muy decidido a no abandonar su estudio de notario para ocupar el sitio de jefe de tribu; habÃa hablado en este sentido con el señor de Vaudreuil y con Tomás Harcher. El buen hombre estaba de tal modo pasmado por lo que le sucedÃa, que era muy difÃcil no reÃrse de aquella aventura.
—No os riáis asÃ, —repetÃa sin cesar—. ¡Bien se conoce que no tenéis vosotros un trono pronto a abrirse bajo vuestros pies!
—Amigo Nick, no hay que tomarlo en serio, —respondÃa el señor de Vaudreuil.
—Dadme un medio para evitarlo.