Familia sin nombre
Familia sin nombre —Tomás Harcher, —repuso—, si conocéis la proclama del 3 de Septiembre, tal vez no conozcáis el nuevo decreto que el Gobernador general firmó ayer, 6 de Octubre.
—En efecto, no tengo conocimiento de él, —respondió el cortijero—; pero si es del mismo género que el otro, si provoca a la delación, podéis dispensaros de participárnoslo.
—Sin embargo, lo oiréis, —replicó Rip.
Y desplegando un papel rubricado por Gilberto Argall, leyó lo que sigue:
Se hace saber a todos los habitantes de las ciudades y del campo de las provincias canadienses que les está prohibido dar ayuda y protección al proscrito Juan Sin Nombre; y que tiene pena de muerte cualquiera que le dé asilo.
En nombre del Gobernador general, el ministro de PolicÃa,
Gilberto Argall.
¡El Gobierno inglés se habÃa atrevido a llegar hasta tales extremos, y no contento con poner precio a la cabeza de Juan Sin Nombre, amenazaba ahora con la pena capital a cualquiera que le diese asilo!