Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Todos se detuvieron.

Juan, inmóvil, con los brazos cruzados sobre el pecho, y mirando de frente a Rip, repuso sencillamente:

—Juan Sin Nombre está aquí, y soy yo.

El señor de Vaudreuil cogió al joven patriota de un brazo, mientras que Tomás Harcher y los demás exclamaban:

—¡Eh…! ¡Eh…! ¡Juan Sin Nombre!

Éste indicó con un gesto que iba a hablar, y hubo profundo silencio.

—Yo soy el que buscáis, —dijo—, dirigiéndose a Rip. Soy Juan Sin Nombre.

Después, volviéndose hacia el cortijero y sus hijos, añadió:

—Perdonadme, Tomás Harcher; perdonadme, mis bravos compañeros, por haberos ocultado quién soy, y os doy las gracias por la hospitalidad que he encontrado durante cinco años en el cortijo de Chipogán. Esta hospitalidad la he aceptado mientras no ha podido ser peligrosa para vosotros; no la quiero ya, puesto que hay pena de la vida para cualquiera que me ofrezca un asilo. Sí: recibid las gracias de aquel que hasta aquí fue vuestro hijo adoptivo, y que es Juan Sin Nombre para su país…

Un indescriptible movimiento de entusiasmo acogió esta declaración.

—¡Viva Juan Sin Nombre! ¡Viva Juan Sin Nombre! —exclamaron por todos lados.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker