Familia sin nombre
Familia sin nombre El primer lunes de cada mes los Hijos de la Libertad acostumbraban reunirse en las grandes poblaciones para hacer una manifestación pública; aquel día los patriotas de Montreal quisieron que tuviera gran resonancia, y al efecto se citaron para dicha manifestación en el centro mismo de la ciudad, en un local vastísimo de la calle de Santiago.
Los miembros del Dorie-club, al saber la noticia, hicieron fijar en las esquinas una proclama diciendo: «que había llegado ya la hora de aplastar la rebelión en su principio» y los leales al régimen opresor, los constitucionales y los empleados, fueron invitados para reunirse en la plaza de Armas.
El meeting popular tuvo efecto en el día y en el sitio indicado; Papineau se hizo aplaudir calurosamente por su discurso, y otros oradores como Brown; Quinet y Eduardo Rollier provocaron entusiastas aclamaciones.
De repente una lluvia de piedras cayó sobre el sitio en que estaban los manifestantes: eran los serviles que atacaban a los patriotas. Éstos, armados sólo con bastones, formáronse en cuatro columnas, se lanzaron a la calle, cayeron sobre los miembros del Dorie-club y los rechazaron vivamente hacia la plaza de Armas. Entonces los tiros empezaron por ambas partes; Brown recibió un violento golpe que le tendió en tierra, y uno de los más acérrimos partidarios de la reforma, el caballero de Lorimier, fue herido en un muslo por una bala.