Familia sin nombre
Familia sin nombre Sin embargo, aun cuando los miembros del Dorie-club habían sido rechazados, no se consideraban vencidos, sabiendo que las tropas les apoyarían, y con gran placer de los demás leales, se dispersaron por las calles de Montreal, rompieron a pedradas las ventanas de la casa de Papineau y saquearon las prensas del Vindicator, periódico liberal que combatía desde largo tiempo a favor de la causa francocanadiense.
Un destacamento acudió para ayudar a la caballería que escoltaba el coche.
Después de esta algarada, los patriotas fueron perseguidos con más encarnizamiento. Ordenes de prisión, expedidas por mandato de lord Gosford, obligaron a los principales jefes a salir precipitadamente de la ciudad, por más que todas las casas se abrieron para darles asilo. El señor de Vaudreuil, que se había batido también, tuvo que volver a su retiro, en donde le había buscado en vano la policía desde la escaramuza de Chipogán.
Lo propio sucedió con Juan Sin Nombre, que apareció de nuevo en las circunstancias siguientes:
Después de la manifestación del 6 de Noviembre, algunos ciudadanos notables habían sido presos en los alrededores de Montreal, entre otros el Sr. Demaray y el doctor Davignon, de San Juan de Iberville, a quienes un destacamento de caballería había de conducir al lugar designado el día 22 de Noviembre.