Familia sin nombre
Familia sin nombre Cuando lord Gosford supo la derrota de las tropas en San Dionisio, temiendo que los vencedores fueran a reunirse con los patriotas de San Carlos, aumentando así las fuerzas de éstos, dio orden de que la columna de Whiterall retrocediera; pero era ya demasiado tarde. Los correos enviados desde Montreal por sir John Colborne fueron detenidos en el camino, y las tropas, en vez de retroceder, prosiguieron su marcha.
Nada podía ya impedir el choque entre los sublevados de esta población y los soldados de la Gran Bretaña.
Desde el día 24, Juan se hallaba en medio de los defensores del campamento, y con él habían acudido los señores de Vaudreuil, Andrés Farran, William Clerc, Vicente Hodge y Sebastián Gramont.
Dos días antes, Tomás Harcher y sus cinco hijos mayores habían salido de Saint-Albans, y traspasando la frontera americana, llegaron a San Carlos resueltos a cumplir con su deber hasta el fin.
Es preciso que consignemos aquí que nadie dudaba de un éxito definitivo, ni los jefes políticos del partido de la oposición, ni el señor de Vaudreuil y sus amigos, ni Tomás Harcher, ni Pedro, Remigio, Miguel, Tony y Santiago, sus valientes hijos, ni ninguno de los habitantes de la ciudad, sobrexcitados como estaban con el pensamiento de que a ellos se debería el último golpe dado a la tiranía anglosajona.