Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Mientras tanto se preparaban a recibirlos; los soldados de Witherall marchaban rápidamente, sin que se vieran detenidos por los obstáculos que el invierno acumula en aquellas regiones; pues estando el tiempo muy frío y la tierra seca, andaban a buen paso, y las cureñas rodaban con bastante facilidad por aquel suelo endurecido.

Los reformistas los aguardaban entusiasmados por su última victoria, electrizados por la presencia de jefes tales cono Brown, Desrivières, Gauvin, Vicente Hodge, Vaudreuil, Amiot, A. Papineau; Marchessault, Maynard, y, sobre todo, de Juan Sin Nombre; ya hemos visto el caso que hicieron de las proposiciones de Witherall, pues a la intimación que les hizo para que se rindiesen y depusiesen las armas, estaban prontos a responder a tiros, a palos, con hoces y con picas.

No obstante, el campamento establecido en un extremo de la ciudad ofrecía ciertas desventajas, que ya no era tiempo de remediar. Si bien se hallaba resguardado de un lado por el río y de otro por un gran montón de árboles cortados que rodeaban la casa Debartzch, en cambio una colina le dominaba por detrás, y los insurrectos canadienses estaban en corto número para ocuparla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker