Familia sin nombre

Familia sin nombre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Este temor le aterrorizó, no por él, que podría siempre huir al campo, llegar a los bosques en medio de las tinieblas de la noche y estar al amanecer fuera del alcance de sus perseguidores; pero ¿qué sería del señor de Vaudreuil? Si cayese en poder de los realistas, estaba perdido sin remedio, pues ni aun los heridos tuvieron cuartel en aquella sangrienta jornada.

A eso de las ocho, una relativa tranquilidad pareció reinar en San Carlos, ya fuera porque los habitantes habían sido echados de la población, o porque, habiéndose marchado las tropas de Whiterall, se habían refugiado en algunas de las casas que se salvaron del incendio.

Las llamas se habían apoderado de las casas más próximas.

Estando las calles desiertas en aquel momento, Juan quiso aprovechar la oportunidad, para lo cual avanzó hasta la puerta de la iglesia, echó una rápida mirada a la plaza, y bajó las gradas del pórtico.

A nadie vio en aquella plaza medio alumbrada por lejanas llamas.

Volvió al lado del señor de Vaudreuil, tendido al lado de un pilar, le incorporó y le cogió en brazos.

Aquel cuerpo inerte era una pesada carga aun para un hombre tan vigoroso como Juan, teniendo que llevarle hasta el recodo del camino cerca del cual se levantaba Casa Cerrada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker