Familia sin nombre
Familia sin nombre Por fin llegó, y se detuvo delante de la morada de su madre. El incendio no había cundido hasta allí; la casa estaba intacta, perdida entre la sombra, no dejando filtrar, ni un solo rayo de luz por las ventanas, herméticamente cerradas.
Juan, llevando siempre al señor de Vaudreuil, se halló delante de la reja que cerraba el patio, la empujó, y arrastrándose hasta la puerta de la casa, dio la señal convenida.
Un momento después; Juan y el herido estaban en seguridad en la casa de Bridget Morgaz.