Familia sin nombre
Familia sin nombre —¿Y no sabréis decirme a dónde?
—A reunirse con su padre, sin duda.
—¿Con su padre? —repuso Bridget.
—Pues bien, de su parte vengo a buscarla…
—¿Mi padre? —exclamó Clary desde el fondo del vestÃbulo en que se hallaba.
—Clary de Vaudreuil, —repuso Bridget bajando la voz—; he venido para llevaros al lado de vuestro padre, y Juan es quien me envÃa.
Y ya los cerrojos de la puerta habÃan sido quitados, cuando Bridget dijo de pronto:
—¡No… no abráis…! ¡Esperad un momento!
Y bajando apresuradamente, se ocultó detrás de la escalera, pues importándole mucho que no la viese nadie entrar en aquella casa, en aquel instante una turba de hombres, mujeres y niños se acercaban siguiendo la orilla del Richelieu.