Familia sin nombre
Familia sin nombre Bridget se levantó; y en el momento en que iba a llamar, la puerta se abrió, cerrándose inmediatamente a su paso.
Clary de Vaudreuil y Bridget Morgaz se hallaban frente a frente en una habitación alumbrada por una lámpara cuya luz no podÃa filtrarse al exterior, por hallarse las ventanas y las persianas herméticamente cerradas. La anciana y la joven se miraban, mientras la criada se mantenÃa apartada.
Clary estaba muy pálida, y presintiendo alguna desgracia, no se atrevÃa a preguntar.
—¿Los patriotas de San Carlos?, —dijo por fin.
—¡Derrotados! —respondió Bridget.
—¿Mi padre?
—Herido…
—¿Moribundo…?
—¡Tal vez!
Clary no tuvo fuerzas para sostenerse, y Bridget la recibió en sus brazos.
—¡Valor, Clary de Vaudreuil! —dijo—; vuestro padre os llama a su lado… Es menester que partáis, que me sigáis sin perder tiempo.
—¿En dónde está mi padre? —preguntó Clary apenas repuesta de su desmayo.
—En mi casa… en San Carlos, —respondió Bridget…