Familia sin nombre
Familia sin nombre —Es costumbre india, y ningún guerrero rehusarÃa seguirla. Cualquier otro peinado no caerÃa bien con el traje que Nicolás Sagamore ha de vestir el dÃa de la ceremonia.
—¡Ah! ¿Tendré que ponerme…?
—En él se está trabajando; será magnifico: la casaca es de piel de gamo, los mocasines de cuero de original, el manto es el que llevaba el antecesor de Nicolás Sagamore, sin contar las pinturas de la cara…
—¿Tendré también que pintarme…?
—Mientras que los más hábiles artistas de la tribu proceden a pintarle el pecho, la espalda y los brazos…
—¡Continúa, Lionel, —replicó el señor de Nick apretando los dientes—; lo que dices me interesa mucho! ¡La pintura de la cara, del pecho, de los brazos y de la espalda, los mocasines, el mechón de cabellos…! ¡Nada olvidas!
—Nada, —respondió el joven—; y cuando el gran, jefe se muestre a sus guerreros envuelto en el manto que hará resaltar sus ventajas personales, no dudo que las indias se disputen el favor de entrar en su wigwam…
—¡Ah! ¿También las indias se disputarán el favor de…?
—¡Y la honra de asegurar una larga descendencia al elegido por el Gran EspÃritu!